La proteína C reactiva es un marcador de inflamación, cuyos niveles elevados se asocian con un mayor riesgo de enfermedades cardiacas, infarto de miocardio e ictus cerebral.
Investigadores estadounidenses estudiaron el efecto de una dieta mediterránea sobre los niveles de proteína C reactiva en 911 individuos, 326 mujeres y 585 hombres, de una edad media de 66 años, durante dos años.
La dieta mediterránea se evaluó mediante cuestionarios sobre ingesta de frutas, vegetales, legumbres, nueces, cereales, carne, leche y lácteos, pescado, alcohol y la relación entre grasas saturadas e insaturadas.
Los resultados demostraron que cuanto mayor era la ingesta de los alimentos de la dieta mediterránea, menor era el nivel de proteína C reactiva en sangre.
Los efectos positivos de la dieta mediterránea se deben a los componentes antioxidantes de las frutas y los vegetales. Y los efectos antiinflamatorios de la dieta pueden ser una explicación de sus efectos protectores frente a las enfermedades cardiovasculares.
|